Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".
La historia de este famoso poema esta atravesada por el error frecuente, la contradicción existencial, el cambio permanente de sus formas, la aprobación post mortem de su versión escrita y la desfachatada falacia de ciertos “demócratas”. No pertenece a quien con frecuencia se le ha atribuido; nunca fue escrito exactamente como lo conocemos por su verdadero creador; sufrió numerosas modificaciones en su construcción; la versión finalmente aprobada es la que dio la segunda esposa del autor, Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, cuando éste ya había fallecido; y, además, fue vaciado de un fragmente de su contenido real por aquellos que se autoproclaman asiduamente los máximos exponentes de la democracia y el pensamiento libre.
Desmenucemos entonces cuál es la historia de un poema sin título pero que suele ser presentado como “Ellos vinieron”. Lo primero que hay que decir es que el error lo ha acompañado por años, ya que ha sido atribuido en reiteradas ocasiones al dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht (1898-1956) sin que el mismo tuviese ninguna responsabilidad al respecto; error que se ha multiplicado hasta el hartazgo desde que existe Internet. Este medio maravilloso que ha revolucionado la historia de las comunicaciones, transmitiendo a gran velocidad y a una enorme cantidad de seres humanos distribuidos en todo el mundo información y conocimientos verdaderos, también es el responsable de amplificar errores y falacias como ninguno. Ocurre que el verdadero gestor de lo que hoy se conoce como el poema “Ellos vinieron” fue el alemán Friedrich Gustav Emil Martin Niemöller (1892-1984), quien a lo largo de su curiosísima historia de vida recorrió el largo camino que va desde la condición de comandante de un submarino alemán durante la Primera Guerra a pastor, y de su inicial apoyo como pastor al nazismo hasta la lucha contra las guerras desatadas por el imperialismo, al punto de visitar en 1965 Vietnam del Norte para reunirse con Ho Chi Minh.
Niemöller tenía una visión prejuiciosa del movimiento obrero y manifestaba serias simpatías por el antisemitismo, todo lo cual lo condujo casi con naturalidad en la Alemania de los años treinta hacia el apoyo a Hitler. Sin embargo, sus diferencias con el régimen se fueron desarrollando poco a poco, pasando a la indiferencia y luego a oponerse a que su iglesia fuese funcional a las imposiciones nazis, pues consideraba que su único referente sólo podía ser Dios. Esta nueva situación lo condujo, como era de esperar en una coyuntura política dominada por la expresión más bárbara que ha gestado el capitalismo, en un primer momento a prisión y luego a los tenebrosos campos de concentración del nazismo, siendo recluido tanto en Sachsenhausen como en Dachau.
Recién cuando en 1945 termina la Segunda Guerra recuperó la libertad regresando a su actividad como pastor protestante. Y fue precisamente durante sus sermones cuando comenzó a gestar paulatinamente, con modificaciones introducidas en cada uno de ellos, el poema que estoy considerando. Pero la que finalmente se convertiría en la versión escrita aprobada es la que dio su esposa Sibylle Sarah Niemoeller-von Sell, quien había escuchado por primera vez al que muchos años más tarde sería su compañero cuando era apenas una niña. Esta mujer, que provenía de una aristócrata familia prusiana, siendo ya una adolescente llegó a enfrentar a los nazis con un arma en sus manos. En Argentina uno de los mejores recitados del poema considerado es el de la talentosa actriz Cipe Lincovsky. En 2006, al cumplirse 50 años de la desaparición física de Bertolt Brecht ella realizó el unipersonal “Cipe dice a Brecht”.
La historia del poema no es ajena a la propia historia de vida del Martin Niemöller, quien en un giro de 180º pasó de su inicial complicidad con el régimen nazi hacia el compromiso militante por la paz. Su increíble metamorfosis ideológica lo condujo en el final de su vida, cuando ya había alcanzado los 90 años y se autodefinía como un revolucionario, a expresar irónicamente que si viviera hasta los 100 quizás acabaría siendo anarquista. Este hombre pues ha sido el verdadero responsable de un poema famoso que recorrió el mundo rodeado de equívocos.
Como dato nada menor, para culminar el sintético relato de esta apasionante historia, cabe acotar que allí donde el capitalismo occidental intenta definir lo que sería su paradigmático estilo de vida, Estados Unidos de Norteamérica, y en un espacio reservado a la muy necesaria memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una curiosa e inquietante particularidad (otra más), se le ha amputado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.”
lunes, 7 de abril de 2014
El facismo
El fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) creado por Benito Mussolini. El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a su vez del latín fasces (plural de fascis).
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 2 mientras su base intelectual plantea la sumisión de la razón a la voluntad y la acción, aplicando un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas o revanchistas que conducen a la violencia ya sea de las masas adoctrinadas o de las corporaciones de seguridad del régimen contra los que el Estado define como enemigos por medio de un eficaz aparato de propaganda, aunado a un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente diferentes enfoques ideológicos proporcionen diferentes visiones del fascismo. Los ejemplos más comunes, se dan en la historiografía, la politología y otras ciencias sociales de orientación marxista, al ubicar al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia, e identificándolo algunas veces como una variante del capitalismo de Estado,3 o bien de orientación liberal, identificándolo como una variante chovinista del socialismo de Estado.4
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:
El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismo católico.
Revista F. E. 1933 [8]
El concepto de «régimen fascista» puede aplicarse a algunos regímenes políticos totalitarios o autoritarios6 de la Europa de entreguerras y a prácticamente todos los que se impusieron por las potencias del Eje durante su ocupación del continente durante la Segunda Guerra Mundial.
De un modo destacado y en primer lugar a la Italia fascista de Benito Mussolini, (1922) que inaugura el modelo y acuña el término; seguida por la Alemania del III Reich de Adolf Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias; y, cerrando el ciclo, la España Nacional de Francisco Franco que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975). Las diferencias de planteamientos ideológicos y trayectorias históricas entre cada uno de estos regímenes son notables. Por ejemplo, el fascismo en la Alemania nazi o nacional-socialismo añade un importante componente racista, que sólo es adoptado en un segundo momento y con mucho menor fundamento por el fascismo italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes. Para muchos de estos el componente religioso (católico u ortodoxo según el caso) fue mucho más esencial, tanto que Trevor-Roper ha podido definir el término fascismo clerical (entre los que estaría el nacionalcatolicismo español).7
Puede considerarse que el fascismo italiano es un totalitarismo centrado en el Estado:
El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.
Mussolini8
Mientras que el nazismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk) o Volksgemeinschaft (interpretable como comunidad del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al Partido y al Estado):
Ein Volk, ein Reich, ein Führer! «¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!»
También se pueden encontrar elementos del fascismo fuera del período de entreguerras, tanto antes como después. Un claro precedente del fascismo fue la organización Action Française (Acción Francesa, 1898), cuyo principal líder fue Charles Maurras; contaba con un ala juvenil violenta llamada los Camelots du Roi y se sustentaba en una ideología ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica (aunque Maurras era agnóstico) y antisemita. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial reaparecieron movimientos políticos minoritarios, en la mayor parte de los casos marginales (denominados neofascistas o neonazis), que reproducen idénticos o similares planteamientos, o que mimetizan su estética y su retórica; a pesar de (o precisamente como reacción a) la intensa demonización a que se sometió a la ideología y a los regímenes fascistas, considerados principales responsables de la guerra que condujo a algunos de los mayores desastres humanos de la historia. En muchos países hay legislaciones que prohíben o limitan su existencia, sus actuaciones (especialmente el denominado delito de odio), su propaganda (especialmente el negacionismo del Holocausto) o la exhibición de sus símbolos.
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 2 mientras su base intelectual plantea la sumisión de la razón a la voluntad y la acción, aplicando un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas o revanchistas que conducen a la violencia ya sea de las masas adoctrinadas o de las corporaciones de seguridad del régimen contra los que el Estado define como enemigos por medio de un eficaz aparato de propaganda, aunado a un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente diferentes enfoques ideológicos proporcionen diferentes visiones del fascismo. Los ejemplos más comunes, se dan en la historiografía, la politología y otras ciencias sociales de orientación marxista, al ubicar al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia, e identificándolo algunas veces como una variante del capitalismo de Estado,3 o bien de orientación liberal, identificándolo como una variante chovinista del socialismo de Estado.4
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:
El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismo católico.
Revista F. E. 1933 [8]
El concepto de «régimen fascista» puede aplicarse a algunos regímenes políticos totalitarios o autoritarios6 de la Europa de entreguerras y a prácticamente todos los que se impusieron por las potencias del Eje durante su ocupación del continente durante la Segunda Guerra Mundial.
De un modo destacado y en primer lugar a la Italia fascista de Benito Mussolini, (1922) que inaugura el modelo y acuña el término; seguida por la Alemania del III Reich de Adolf Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias; y, cerrando el ciclo, la España Nacional de Francisco Franco que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975). Las diferencias de planteamientos ideológicos y trayectorias históricas entre cada uno de estos regímenes son notables. Por ejemplo, el fascismo en la Alemania nazi o nacional-socialismo añade un importante componente racista, que sólo es adoptado en un segundo momento y con mucho menor fundamento por el fascismo italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes. Para muchos de estos el componente religioso (católico u ortodoxo según el caso) fue mucho más esencial, tanto que Trevor-Roper ha podido definir el término fascismo clerical (entre los que estaría el nacionalcatolicismo español).7
Puede considerarse que el fascismo italiano es un totalitarismo centrado en el Estado:
El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.
Mussolini8
Mientras que el nazismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk) o Volksgemeinschaft (interpretable como comunidad del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al Partido y al Estado):
Ein Volk, ein Reich, ein Führer! «¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!»
También se pueden encontrar elementos del fascismo fuera del período de entreguerras, tanto antes como después. Un claro precedente del fascismo fue la organización Action Française (Acción Francesa, 1898), cuyo principal líder fue Charles Maurras; contaba con un ala juvenil violenta llamada los Camelots du Roi y se sustentaba en una ideología ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica (aunque Maurras era agnóstico) y antisemita. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial reaparecieron movimientos políticos minoritarios, en la mayor parte de los casos marginales (denominados neofascistas o neonazis), que reproducen idénticos o similares planteamientos, o que mimetizan su estética y su retórica; a pesar de (o precisamente como reacción a) la intensa demonización a que se sometió a la ideología y a los regímenes fascistas, considerados principales responsables de la guerra que condujo a algunos de los mayores desastres humanos de la historia. En muchos países hay legislaciones que prohíben o limitan su existencia, sus actuaciones (especialmente el denominado delito de odio), su propaganda (especialmente el negacionismo del Holocausto) o la exhibición de sus símbolos.
domingo, 6 de abril de 2014
Retratos
Lucian Freud:
Lucian Freud (Berlín, 8 de diciembre de 1922 – Londres, 20 de julio de 2011)1 fue un pintor y grabador británico, considerado como uno de los artistas figurativos más importantes del arte contemporáneo.2
Luego de haberse iniciado en el surrealismo en su juventud, se convirtió tras la Segunda Guerra Mundial en uno de los principales representantes de la pintura figurativa inglesa. Especializado en retratos, estos suelen excluir la expresión de sentimientos y los personajes representados aparecen bajo una fuerte luz, y con una carnalidad muy perceptible en el caso de los desnudos.3
Recibió la Orden del Mérito del Reino Unido.
Sus padres fueron el arquitecto Ernst Ludwig Freud (1892–1970) y Lucie («Lux») Brasch (*1896). Era nieto de Sigmund Freud. Tuvo dos hermanos, el escritor y parlamentario Klemens Raphael Freud (1924) y el editor Stephan Gabriel Freud (1921). Su sobrina, Emma Freud, es una prominente productora de radio británica.
En 1933, cuando Lucian tenía solo 11 años de edad, el padre de Lucian, Ernst Freud, tuvo que emigrar con su familia a Londres, Reino Unido. La emigración ocurre motivada por la llegada de Hitler al poder. Ernst Freud fue luego quien organizó la recepción de los abuelos de Lucian, en 1938: Sigmund Freud y Martha Bernays quienes llegaron junto a su hija (tía de Lucian) Anna.4 Lucian recibió la nacionalidad británica en 1939. Durante este período estudió en el Dartington Hall School en Totnes, Devon, y después en el Bryanston School.
Lucian Freud fue un gran amigo del pintor expresionista figurativo Francis Bacon, desde 1959 y hasta su muerte 1992. Las obras de Lucian, particularmente los variados retratos de la madre, suelen describirse como las más importantes representantes de la escuela neofigurativa inglesa.5
Durante un breve período estudió en la Central School of Art de Londres y después con mucho éxito en la Escuela de Pintura y dibujo Cedric Morris's East Anglian, en Dedham. Se alistó como marino mercante en un convoy del Atlántico Norte en 1941, antes de serle invalidado su servicio en 1942.
En 1943, El editor ceylanés Tambimuttu comisionó al joven artista para ilustrar un libro de poemas de Nicholas Moore, titulado The Glass Tower.
En su primera exhibición individual, en la Lefevre Gallery, en 1944, expuso su celebrado cuadro El cuarto del pintor (The painter's room).
Para el verano de 1946, viajó a París antes de continuar a Italia por varios meses. Desde entonces viviría y trabajaría en Londres.
El 20 de julio de 2011, falleció "en paz" en su domicilio de Londres, según un comunicado de su abogada Diana Rawstron que recoge France Presse.
Las primeras pinturas de Freud a menudo están asociadas con el surrealismo y muestran personas y plantas en yuxtaposiciones inusuales. Estos trabajos están usualmente hechos con pintura muy fina y a partir de los años 1950 empezó a realizar retratos, muy a menudo desnudos, sin nada más, utilizando la técnica del empasto (o impasto). Los colores son a menudo neutros.
Los temas de Freud son personas y sus vidas; amistades, familia, colegas, amantes y niños. En contadas ocasiones acepta retratos por encargo. Como él mismo dice en sus memorias: "El tema es autobiográfico, cuanto tiene que ver con la esperanza y la memoria y la sensualidad y la participación, la verdad..." "Pinto gente, no por lo que quisieran ser, sino por lo que son".9
El uso de animales en sus composiciones está muy extendido y es a menudo característico que aparezcan las mascotas al lado de su propietario. Ejemplos de retratos de animales y personas en la obra de Freud incluyen Muchacho y Speck (1980-81), Eli y David (2005-06) y dobleRetrato (1985-86).10
Su pasión por los caballos le llevó a pintar los ejemplares de la escuela en Darlington, donde, además de montarlos, incluso dormía en los establos. De estos, cabe destacar los retratos de Grey Gelding (2003), La yegua Skewbald (2004), y Yegua comiendo heno (Mare Eating Hay) (2006).11
Su cuadro "a la manera, al estilo de Cezanne" (after Cezanne) es notable por su forma inusual y el alto precio que pagó la Galería Nacional de Australia, de $ 7.4 millones de dólares americanos. Un retrato de pequeño formato de la reina Reino Unido causó controversia, al mostrarla tan envejecida (o más) de lo que es. La prensa británica publicó críticas contrapuestas sobre él.
Pintor de producción no demasiado extensa y sumamente cotizado ahora, cuenta con apenas cinco ejemplos en España: cuatro en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, ("Reflejo con dos niños, autorretrato", "Gran interior, Paddington", "Último retrato" y "Retrato del barón H.H. Thyssen-Bornemisza"), existe otro retrato del barón, de mayor formato, que al parecer lo heredó su hija Francesca. En museos de Hispanoamérica, hay que citar dos pinturas en el MUNAL de México y una en MALBA de Argentina.
Lucian Freud (Berlín, 8 de diciembre de 1922 – Londres, 20 de julio de 2011)1 fue un pintor y grabador británico, considerado como uno de los artistas figurativos más importantes del arte contemporáneo.2
Luego de haberse iniciado en el surrealismo en su juventud, se convirtió tras la Segunda Guerra Mundial en uno de los principales representantes de la pintura figurativa inglesa. Especializado en retratos, estos suelen excluir la expresión de sentimientos y los personajes representados aparecen bajo una fuerte luz, y con una carnalidad muy perceptible en el caso de los desnudos.3
Recibió la Orden del Mérito del Reino Unido.
Sus padres fueron el arquitecto Ernst Ludwig Freud (1892–1970) y Lucie («Lux») Brasch (*1896). Era nieto de Sigmund Freud. Tuvo dos hermanos, el escritor y parlamentario Klemens Raphael Freud (1924) y el editor Stephan Gabriel Freud (1921). Su sobrina, Emma Freud, es una prominente productora de radio británica.
En 1933, cuando Lucian tenía solo 11 años de edad, el padre de Lucian, Ernst Freud, tuvo que emigrar con su familia a Londres, Reino Unido. La emigración ocurre motivada por la llegada de Hitler al poder. Ernst Freud fue luego quien organizó la recepción de los abuelos de Lucian, en 1938: Sigmund Freud y Martha Bernays quienes llegaron junto a su hija (tía de Lucian) Anna.4 Lucian recibió la nacionalidad británica en 1939. Durante este período estudió en el Dartington Hall School en Totnes, Devon, y después en el Bryanston School.
Lucian Freud fue un gran amigo del pintor expresionista figurativo Francis Bacon, desde 1959 y hasta su muerte 1992. Las obras de Lucian, particularmente los variados retratos de la madre, suelen describirse como las más importantes representantes de la escuela neofigurativa inglesa.5
Durante un breve período estudió en la Central School of Art de Londres y después con mucho éxito en la Escuela de Pintura y dibujo Cedric Morris's East Anglian, en Dedham. Se alistó como marino mercante en un convoy del Atlántico Norte en 1941, antes de serle invalidado su servicio en 1942.
En 1943, El editor ceylanés Tambimuttu comisionó al joven artista para ilustrar un libro de poemas de Nicholas Moore, titulado The Glass Tower.
En su primera exhibición individual, en la Lefevre Gallery, en 1944, expuso su celebrado cuadro El cuarto del pintor (The painter's room).
Para el verano de 1946, viajó a París antes de continuar a Italia por varios meses. Desde entonces viviría y trabajaría en Londres.
El 20 de julio de 2011, falleció "en paz" en su domicilio de Londres, según un comunicado de su abogada Diana Rawstron que recoge France Presse.
Las primeras pinturas de Freud a menudo están asociadas con el surrealismo y muestran personas y plantas en yuxtaposiciones inusuales. Estos trabajos están usualmente hechos con pintura muy fina y a partir de los años 1950 empezó a realizar retratos, muy a menudo desnudos, sin nada más, utilizando la técnica del empasto (o impasto). Los colores son a menudo neutros.
Los temas de Freud son personas y sus vidas; amistades, familia, colegas, amantes y niños. En contadas ocasiones acepta retratos por encargo. Como él mismo dice en sus memorias: "El tema es autobiográfico, cuanto tiene que ver con la esperanza y la memoria y la sensualidad y la participación, la verdad..." "Pinto gente, no por lo que quisieran ser, sino por lo que son".9
El uso de animales en sus composiciones está muy extendido y es a menudo característico que aparezcan las mascotas al lado de su propietario. Ejemplos de retratos de animales y personas en la obra de Freud incluyen Muchacho y Speck (1980-81), Eli y David (2005-06) y dobleRetrato (1985-86).10
Su pasión por los caballos le llevó a pintar los ejemplares de la escuela en Darlington, donde, además de montarlos, incluso dormía en los establos. De estos, cabe destacar los retratos de Grey Gelding (2003), La yegua Skewbald (2004), y Yegua comiendo heno (Mare Eating Hay) (2006).11
Su cuadro "a la manera, al estilo de Cezanne" (after Cezanne) es notable por su forma inusual y el alto precio que pagó la Galería Nacional de Australia, de $ 7.4 millones de dólares americanos. Un retrato de pequeño formato de la reina Reino Unido causó controversia, al mostrarla tan envejecida (o más) de lo que es. La prensa británica publicó críticas contrapuestas sobre él.
Pintor de producción no demasiado extensa y sumamente cotizado ahora, cuenta con apenas cinco ejemplos en España: cuatro en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, ("Reflejo con dos niños, autorretrato", "Gran interior, Paddington", "Último retrato" y "Retrato del barón H.H. Thyssen-Bornemisza"), existe otro retrato del barón, de mayor formato, que al parecer lo heredó su hija Francesca. En museos de Hispanoamérica, hay que citar dos pinturas en el MUNAL de México y una en MALBA de Argentina.
La cronica periodistica
Este Barça, aún un equipo de época, se niega al cruce de caminos que hacía presagiar este clásico. En Chamartín, con el gancho de Messi, los azulgrana no claudicaron en un partido enorme, un encuentro de museo, de esos que con el tiempo no importará rebobinar una y otra vez. Faltó el mejor CR, pero fue un duelo a la altura de un Messi majestuoso y de un Iniesta sublime. Con ellos al frente armó el taco el Barcelona, que llegó a Madrid con ciertas sospechas sobre su marchitar. Pero se despertó la bestia, se sublevó Messi y con todo el aroma de Iniesta, los culés maquillaron su disfunción defensiva y dejaron de piedra a un adversario que llegaba como un cohete, vitalista y con el mazo a punto.
No le alcanzó al Madrid, que terminó vencido en el medio campo, donde el mejor Barça suele ponerse el frac, en un partidazo que discurrió en una montaña rusa. Al final, el genio de Messi fue capital. Como se espera de un pulso en la cumbre, el clásico fue un motor de emociones, un reto de ida y vuelta, con muchos avatares. Y, por suerte, salvo una destemplanza de Pepe y una tarascada de Busquets, ninguno abandonó el fútbol por la bronca. Habrá debate, esencia de este juego de pasiones, tribal en muchos aspectos. En un partido con tres penaltis y una expulsión, la de Ramos a la hora, en el campo hubo paz. Luego, desde la caseta local llegaron las cargas verbales contra el árbitro.
Al borde del abismo, el Barça se puso de largo en el Bernabéu con la nana que le caracteriza, con la pelota como guion, pese a los problemas para jugar desde la retaguardia. Cuando el Madrid apretaba alto, el equipo visitante se anudaba; si aflojaba el grupo local y los azulgrana saltaban barreras hasta el medio campo, ahí colonizaba el juego su distinguida columna de centrocampistas. Para atrofiar a Cesc, Xavi, Iniesta y Busi —con Messi en el radar—, el Madrid requería del esfuerzo continuado de CR y Bale, a disgusto cuando con el pico y la pala. El Barça quería crecer a partir del juego; el Madrid, por la vía rápida. Lo esperado.
El primer pulso estilístico lo ganó Messi, que tras hacer sin éxito de faro para Neymar encontró mejor socio. Su segundo pase filtrado aterrizó a pies de Iniesta. Carvajal, atemorizado por La Pulga, cerró mal y el manchego fusiló a Diego López. Todo a favor para el Barça, con el balón cosido y un temprano gol en la mochila. Pero este equipo no es del todo fiable.
Por el alambre de Chamartín pasaron dos barças, el encapotado en defensa y el que provoca tiritonas en campo contrario con el oleaje de Messi e Iniesta, los dos futbolistas sobre los que debiera resetearse. Ya debió hacerlo hace tiempo, pero Martino se abrazó a las jerarquías y tanto esperó a Puyol que ahora no hay quien abrigue a un equipo sin defensa. En el Bernabéu fue un coladero cuando el Madrid estuvo en combustión. Tampoco Martino atendió a la realidad, que dicta a Pedro por encima del cartel de Neymar. El Barça casi lo paga. Ningún barcelonista quedó peor retratado que Alves y Neymar, relevado éste por el canario tras su única acción meritoria de la noche, su desmarque al monumental pase de Messi que propició el penalti ejecutado por La Pulga para el 3-3 y la expulsión de Ramos.
Achuchado de entrada el Madrid, Di María se fue a por Alves y abusó del lateral brasileño, al que su compatriota Neymar dejó en cueros. Tan clamoroso fue el apogeo del Fideo y tan menguante el papel de Alves, que tras esprintar por todo el Madrid para lograr el 1-1, Di María acabó desfallecido. Cogió un segundo aire, y en apenas tres minutos volvió a invitar al gol a Benzema. Sobre las descargas de Di María, con el abnegado Pedro de espectador, el Madrid catalizó su remontada. Del resto se encargó Benzema, que impuso su categoría en el paseíllo que le hicieron Piqué y Mascherano. Lo de Benzema se aproximó a un escarnio: dos dianas y media docena más de ocasiones. Dos futbolistas le habían bastado a los de Ancelotti, evidencia del punto frágil del Barça.
TEMPESTADES METÁLICAS
Ernst Jünger :
Se une a los Wandervögel en 1911, un movimiento juvenil que sostenía principios radicalmente opuestos a la sociedad moderna, extremaba el espíritu de la naturaleza y la búsqueda de los bosques así como el respeto absoluto por la vida animal, así como un exaltado sentimiento de amor hacia la patria y la glorificación de la nación alemana.
En 1913, a los 18 años, se alistó en la Legión Extranjera francesa, viajando a África a comienzos de siglo. Esa experiencia le marcó para siempre, despertando en él una gran pasión por la guerra. Así, cuando estalló la I Guerra mundial, Jünger fue uno de los primeros en alistarse, obteniendo en 1918, pocas semanas antes del fin de la guerra, la condecoración Pour le Mérite, también conocida como «Blauer Max» al mérito militar.
Fruto de esta experiencia, fue la publicación —con tan sólo 25 años— de sus recuerdos de la guerra en el libro Tempestades de acero, una alabanza a la guerra en cuanto experiencia interior, que catapultó al joven escritor a la fama.
Fue el último ganador de la medalla Pour le Mérite, la última persona condecorada en morir, y la persona más joven en recibir la preciada condecoración, con sólo 23 años.
Entre la guerra y la subida de Hitler al poder en Alemania, Jünger formó parte de la órbita de una compleja corriente político-cultural llamada Konservative Revolution, de la que formaron parte, además de diversos grupos, autores como Ernst Von Salomon, Werner Sombart, Carl Schmitt u Oswald Spengler. Algunas de las características más importantes que definieron a la Konservative Revolution fue su nacionalismo radical, su rechazo al liberalismo decimonónico, o a la Revolución francesa. Dentro de esta corriente, Jünger publicó libros como La guerra como experiencia interior, La movilización general o El trabajador.
A pesar del marcado tono de la obra de Jünger durante esta época, el matiz «elitista» de su obra, además de la ausencia de antisemitismo, llevó a Jünger a rechazar ya en 1933 al nacionalsocialismo, al no aceptar el ingreso en la Academia de Poesía Alemana, purgada hacía poco tiempo por la Gestapo, y se marchó a una aldea, Goslar, en las montañas Harz; después se radicó en Ueberlingen.
En 1934 prohíbe al periódico del partido nazi que siga utilizando y manipulando sus escritos, rechazando también ocupar un asiento en el Reichstag, al tiempo que publica Blaetter und Steine (Hojas y piedras), su primera crítica al racismo nacionalsocialista.
Realiza viajes a Noruega, en 1935, en 1936 a Brasil, Canarias y Marruecos, en 1937 a París, donde se encontró con André Gide y Julien Green y en 1939 se mudó a Kirchhorst, en la Baja Sajonia.
Jünger pasó una parte de la II Guerra Mundial como militar en el París ocupado, donde a partir de 1941 frecuentó los salones literarios y de fumadores de opio, así como la bohemia parisina, se dejó invitar por los oficiales que comenzaban a rebelarse contra Hitler y salvó la vida a cuantos judíos represaliados pudo. «El uniforme, las condecoraciones y el brillo de las armas, que tanto he amado, me producen repugnancia», anotó Jünger en su diario, al enterarse de la exterminación progresiva de los judíos.
En 1942 fue enviado al frente ruso, y en 1944, tras el fallido atentado contra Hitler (a quien en sus escritos llamaba Kniebolo), en el que participó, dimitió de su puesto en el ejército. Durante la postguerra sus libros fueron prohibidos hasta 1949 (a pesar de lo cual conseguiría publicar Der Friede (La paz) en 1946 en Ámsterdam, en 1947 Atlantische Fahrt (Viaje atlántico) y un año más tarde Aus der goldenen Muschel (La concha de oro). La prohibición de sus publicaciones en 1949 surge a raíz de negarse Jünger a cumplimentar un formulario sobre la desnazificación en la zona de ocupación británica. Esta prohibición le llevó a mudarse a Ravensburg, en la zona de ocupación francesa.
Desde que en los años 50 entablara amistad con Albert Hofmann, el creador del LSD, varios de los libros de Jünger versaron de forma directa o indirecta sobre la experiencia psicodélica[cita requerida].
En 1952, después de su primera experiencia con el LSD, escribe Besuch auf Godenholm (Visita a Godenholm), cuya publicación coincidió con la aparición de Las puertas de la percepción, de Aldous Huxley.
En 1959 se le otorga la Cruz del Mérito Federal, junto al pintor Otto Dix.
Su otro gran libro sobre el tema de las drogas es Annäherungen. Drogen und Rausch (Acercamientos. Drogas y ebriedad), de 1970. Esta obra, en la que el autor acuñó el término psiconautas ('navegantes de la psique'), expone las numerosas experiencias de Jünger con varios tipos de sustancias psicoactivas, tanto enteogénicas como estimulantes u opiáceos.
Hacia 1977 escribe otra de sus obras más conocidas, Eumeswil, donde sobresale la figura del «anarca», personaje preconfigurado por Albert Camus en su libro L'homme révolté (El hombre rebelde, 1951).
Recibió el Premio Goethe en 1982.
Uno de sus últimos textos sería Die Schere (La tijera), publicado en 1989, cuando Jünger contaba con 95 años de edad. De gran valor histórico y literario son sus diarios de la Segunda Guerra Mundial (Radiaciones). En la actualidad, su obra está considerada como una de las mayores contribuciones a la literatura en lengua alemana en el siglo XX.
Murió el 17 de febrero de 1998, a dos semanas de cumplir 103 años de edad, unos meses después de haberse convertido a la fe católica.
Se une a los Wandervögel en 1911, un movimiento juvenil que sostenía principios radicalmente opuestos a la sociedad moderna, extremaba el espíritu de la naturaleza y la búsqueda de los bosques así como el respeto absoluto por la vida animal, así como un exaltado sentimiento de amor hacia la patria y la glorificación de la nación alemana.
En 1913, a los 18 años, se alistó en la Legión Extranjera francesa, viajando a África a comienzos de siglo. Esa experiencia le marcó para siempre, despertando en él una gran pasión por la guerra. Así, cuando estalló la I Guerra mundial, Jünger fue uno de los primeros en alistarse, obteniendo en 1918, pocas semanas antes del fin de la guerra, la condecoración Pour le Mérite, también conocida como «Blauer Max» al mérito militar.
Fruto de esta experiencia, fue la publicación —con tan sólo 25 años— de sus recuerdos de la guerra en el libro Tempestades de acero, una alabanza a la guerra en cuanto experiencia interior, que catapultó al joven escritor a la fama.
Fue el último ganador de la medalla Pour le Mérite, la última persona condecorada en morir, y la persona más joven en recibir la preciada condecoración, con sólo 23 años.
Entre la guerra y la subida de Hitler al poder en Alemania, Jünger formó parte de la órbita de una compleja corriente político-cultural llamada Konservative Revolution, de la que formaron parte, además de diversos grupos, autores como Ernst Von Salomon, Werner Sombart, Carl Schmitt u Oswald Spengler. Algunas de las características más importantes que definieron a la Konservative Revolution fue su nacionalismo radical, su rechazo al liberalismo decimonónico, o a la Revolución francesa. Dentro de esta corriente, Jünger publicó libros como La guerra como experiencia interior, La movilización general o El trabajador.
A pesar del marcado tono de la obra de Jünger durante esta época, el matiz «elitista» de su obra, además de la ausencia de antisemitismo, llevó a Jünger a rechazar ya en 1933 al nacionalsocialismo, al no aceptar el ingreso en la Academia de Poesía Alemana, purgada hacía poco tiempo por la Gestapo, y se marchó a una aldea, Goslar, en las montañas Harz; después se radicó en Ueberlingen.
En 1934 prohíbe al periódico del partido nazi que siga utilizando y manipulando sus escritos, rechazando también ocupar un asiento en el Reichstag, al tiempo que publica Blaetter und Steine (Hojas y piedras), su primera crítica al racismo nacionalsocialista.
Realiza viajes a Noruega, en 1935, en 1936 a Brasil, Canarias y Marruecos, en 1937 a París, donde se encontró con André Gide y Julien Green y en 1939 se mudó a Kirchhorst, en la Baja Sajonia.
Jünger pasó una parte de la II Guerra Mundial como militar en el París ocupado, donde a partir de 1941 frecuentó los salones literarios y de fumadores de opio, así como la bohemia parisina, se dejó invitar por los oficiales que comenzaban a rebelarse contra Hitler y salvó la vida a cuantos judíos represaliados pudo. «El uniforme, las condecoraciones y el brillo de las armas, que tanto he amado, me producen repugnancia», anotó Jünger en su diario, al enterarse de la exterminación progresiva de los judíos.
En 1942 fue enviado al frente ruso, y en 1944, tras el fallido atentado contra Hitler (a quien en sus escritos llamaba Kniebolo), en el que participó, dimitió de su puesto en el ejército. Durante la postguerra sus libros fueron prohibidos hasta 1949 (a pesar de lo cual conseguiría publicar Der Friede (La paz) en 1946 en Ámsterdam, en 1947 Atlantische Fahrt (Viaje atlántico) y un año más tarde Aus der goldenen Muschel (La concha de oro). La prohibición de sus publicaciones en 1949 surge a raíz de negarse Jünger a cumplimentar un formulario sobre la desnazificación en la zona de ocupación británica. Esta prohibición le llevó a mudarse a Ravensburg, en la zona de ocupación francesa.
Desde que en los años 50 entablara amistad con Albert Hofmann, el creador del LSD, varios de los libros de Jünger versaron de forma directa o indirecta sobre la experiencia psicodélica[cita requerida].
En 1952, después de su primera experiencia con el LSD, escribe Besuch auf Godenholm (Visita a Godenholm), cuya publicación coincidió con la aparición de Las puertas de la percepción, de Aldous Huxley.
En 1959 se le otorga la Cruz del Mérito Federal, junto al pintor Otto Dix.
Su otro gran libro sobre el tema de las drogas es Annäherungen. Drogen und Rausch (Acercamientos. Drogas y ebriedad), de 1970. Esta obra, en la que el autor acuñó el término psiconautas ('navegantes de la psique'), expone las numerosas experiencias de Jünger con varios tipos de sustancias psicoactivas, tanto enteogénicas como estimulantes u opiáceos.
Hacia 1977 escribe otra de sus obras más conocidas, Eumeswil, donde sobresale la figura del «anarca», personaje preconfigurado por Albert Camus en su libro L'homme révolté (El hombre rebelde, 1951).
Recibió el Premio Goethe en 1982.
Uno de sus últimos textos sería Die Schere (La tijera), publicado en 1989, cuando Jünger contaba con 95 años de edad. De gran valor histórico y literario son sus diarios de la Segunda Guerra Mundial (Radiaciones). En la actualidad, su obra está considerada como una de las mayores contribuciones a la literatura en lengua alemana en el siglo XX.
Murió el 17 de febrero de 1998, a dos semanas de cumplir 103 años de edad, unos meses después de haberse convertido a la fe católica.
PHILIP CAPUTO, UN RUMOR FAMILIAR DEL SIGLO XX
Philip Caputo (nacido el 10 de junio 1941) es un escritor y periodista estadounidense. Él es mejor conocido por A Rumor of War , un libro de memorias de mayor venta de sus experiencias durante la guerra de Vietnam . Caputo ha escrito 15 libros, incluyendo dos libros de memorias, cinco libros de no ficción en general, y ocho novelas. Su último, el libro de viajes de no ficción / aventura El camino más largo: Overland En busca de América desde Cayo Hueso hasta el Océano Ártico , fue publicado en julio de 2013 por Henry Holt .
Philip Caputo nació en Westchester, Illinois y asistió a la Escuela Secundaria Fenwick y la Universidad Loyola de Chicago . Desde 1965-1966 Caputo sirve en la República de Vietnam (RVN) como teniente de infantería (comandante de pelotón) en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos . Caputo sirvió en combate y ganó varias medallas y premios al término de su período de servicio.
Después de servir tres años en el Cuerpo, Caputo comenzó una carrera en el periodismo, de unirse al personal del Chicago Tribune en 1968. En 1973, Caputo fue parte de un equipo de redacción que ganó el Premio Pulitzer por informar sobre el fraude electoral en Chicago. Durante los siguientes cinco años, fue corresponsal en el extranjero para el Tribune. Se cubrió la caída de Saigón en 1975, y sirvió en Italia, la Unión Soviética y el Medio Oriente. Él fue herido de bala en los pies por un miliciano con un AK-47 durante la batalla de los hoteles en el Líbano en 1975.
En marzo de 1965, Marine teniente Philip J. Caputo aterrizó en Da Nang con la primera unidad de combate terrestre desplegado en Vietnam. Dieciséis meses más tarde, después de haber servido en la línea de una de las guerras más horribles de la historia moderna, regresó a casa físicamente entero pero desperdicia emocionalmente, su idealismo juvenil ha ido para siempre. A Rumor of War es la historia de más de un soldado. Tras su publicación en 1977, se rompió la indiferencia de Estados Unidos para el destino de los hombres enviados a luchar en las selvas de Vietnam. En los años transcurridos desde entonces, se ha convertido no sólo en un texto básico sobre la guerra de Vietnam, sino también un clásico reconocido en la literatura de las guerras en la historia y, como explica Caputo, de "las cosas que hacen los hombres en la guerra y las cosas que hace la guerra a los hombres.
En el prólogo, el autor declara su propósito al escribir este libro. Él deja claro que esto no es un libro de historia, ni tampoco es una acusación histórica. El autor afirma que su libro es una historia sobre la guerra, sobre la base de una experiencia personal.
El libro está dividido en tres partes. La primera sección, "La espléndida guerrita", describe razones personales del teniente Philip Caputo para unirse a la Infantería de Marina, la formación que siguió, y su eventual llegada a Vietnam . Teniente Caputo fue miembro de la 9 ª Brigada Expedicionaria de la Infantería de Marina, la primera unidad de tropas regulares estadounidense enviado para tomar parte en la guerra de Vietnam. Llegó el 8 de marzo de 1965, y sus primeras experiencias le recordaba a las guerras coloniales retratados por Rudyard Kipling . La 9 ª Brigada Expedicionaria se desplegó en Da Nang , anteriormente Tourane , en una condición de "meramente defensivo", principalmente para establecer un perímetro alrededor de una pista de aterrizaje que aseguraba la llegada y salida de los bienes militares y personal. Las primeras escaramuzas contra el Ejército de Vietnam del Norte y el Viet Cong dejaron en claro que el teniente Caputo y sus compañeros de que su impresión anterior sobre la guerra de Vietnam como pequeño y sin importancia son todo mal. [ 2 ]
En la segunda parte del libro, "El Oficial a cargo de los Muertos", el teniente Caputo se reasigna de su compañía de fusileros a un trabajo de escritorio documentar bajas . Su nuevo cargo en el Estado Mayor Conjunto de la brigada era un cambio que no le conviene, porque él estaba orgulloso de sus funciones de la compañía de fusileros y tenía un cierto deseo de volver al comando básico de infantería. Esta distancia de la línea principal de resistencia dio el teniente Caputo una perspectiva diferente del conflicto. Teniente Caputo describió los oficiales superiores como más preocupado por asuntos triviales que estrategia. Por ejemplo: las películas están jugando al aire libre en la noche, con el riesgo potencialmente devastadores de mortero ataques. Teniente Caputo también fue testigo de cadáveres enemigos están atesorados como trofeos de caza, y se muestra fuera de los generales. También describe cadáveres estadounidenses llevan evidencia de Viet Cong tortura.
En la tercera parte, "En la Muerte Gris Tierra," el teniente Caputo es reasignado a una compañía de fusileros. Describe el Ejército de Vietnam del Norte y el Viet Cong como feroces guerreros y hábiles y por haber ganado el respeto a regañadientes de los soldados estadounidenses. Teniente Caputo describe sus compañeros marines como habiendo dejado deseando, épicas de la Segunda Guerra Mundial batallas de estilo; habían aprendido a detectar trampas explosivas , a la lucha contra la agachadiza común, y de peinar la selva en busca de enemigos bunkers y sus raciones. Teniente Caputo participó en estas operaciones, hasta que las tropas bajo su mando abortaron órdenes y dispararon dos sospechosos deliberadamente. Teniente Caputo asumió toda la responsabilidad por el incidente y se enfrentó a una corte marcial . Finalmente, fue relevado de su mando y los cargos fueron retirados. [ 3 ] Lt. Entonces Caputo fue reasignado a un campo de entrenamiento en Carolina del Norte y, finalmente, recibió una baja honorable del servicio.
En el epílogo, casi diez años después del final de su período de servicio, Philip Caputo volvió a Vietnam como una guerra periodista para un periódico. Viejos recuerdos de sus experiencias de la guerra y sus compañeros inundan su mente mientras los testigos de la caída de Saigón a las tropas de Vietnam del Norte . Caputo dejó Vietnam el 29 de abril de 1975.
Una posdata publicado en 1996 detalla algunas de las ansiedades Caputo experimentó al escribir el libro de memorias, y las dificultades que había manipulación de su fama y notoriedad después de su publicación.
Philip Caputo nació en Westchester, Illinois y asistió a la Escuela Secundaria Fenwick y la Universidad Loyola de Chicago . Desde 1965-1966 Caputo sirve en la República de Vietnam (RVN) como teniente de infantería (comandante de pelotón) en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos . Caputo sirvió en combate y ganó varias medallas y premios al término de su período de servicio.
Después de servir tres años en el Cuerpo, Caputo comenzó una carrera en el periodismo, de unirse al personal del Chicago Tribune en 1968. En 1973, Caputo fue parte de un equipo de redacción que ganó el Premio Pulitzer por informar sobre el fraude electoral en Chicago. Durante los siguientes cinco años, fue corresponsal en el extranjero para el Tribune. Se cubrió la caída de Saigón en 1975, y sirvió en Italia, la Unión Soviética y el Medio Oriente. Él fue herido de bala en los pies por un miliciano con un AK-47 durante la batalla de los hoteles en el Líbano en 1975.
En marzo de 1965, Marine teniente Philip J. Caputo aterrizó en Da Nang con la primera unidad de combate terrestre desplegado en Vietnam. Dieciséis meses más tarde, después de haber servido en la línea de una de las guerras más horribles de la historia moderna, regresó a casa físicamente entero pero desperdicia emocionalmente, su idealismo juvenil ha ido para siempre. A Rumor of War es la historia de más de un soldado. Tras su publicación en 1977, se rompió la indiferencia de Estados Unidos para el destino de los hombres enviados a luchar en las selvas de Vietnam. En los años transcurridos desde entonces, se ha convertido no sólo en un texto básico sobre la guerra de Vietnam, sino también un clásico reconocido en la literatura de las guerras en la historia y, como explica Caputo, de "las cosas que hacen los hombres en la guerra y las cosas que hace la guerra a los hombres.
En el prólogo, el autor declara su propósito al escribir este libro. Él deja claro que esto no es un libro de historia, ni tampoco es una acusación histórica. El autor afirma que su libro es una historia sobre la guerra, sobre la base de una experiencia personal.
El libro está dividido en tres partes. La primera sección, "La espléndida guerrita", describe razones personales del teniente Philip Caputo para unirse a la Infantería de Marina, la formación que siguió, y su eventual llegada a Vietnam . Teniente Caputo fue miembro de la 9 ª Brigada Expedicionaria de la Infantería de Marina, la primera unidad de tropas regulares estadounidense enviado para tomar parte en la guerra de Vietnam. Llegó el 8 de marzo de 1965, y sus primeras experiencias le recordaba a las guerras coloniales retratados por Rudyard Kipling . La 9 ª Brigada Expedicionaria se desplegó en Da Nang , anteriormente Tourane , en una condición de "meramente defensivo", principalmente para establecer un perímetro alrededor de una pista de aterrizaje que aseguraba la llegada y salida de los bienes militares y personal. Las primeras escaramuzas contra el Ejército de Vietnam del Norte y el Viet Cong dejaron en claro que el teniente Caputo y sus compañeros de que su impresión anterior sobre la guerra de Vietnam como pequeño y sin importancia son todo mal. [ 2 ]
En la segunda parte del libro, "El Oficial a cargo de los Muertos", el teniente Caputo se reasigna de su compañía de fusileros a un trabajo de escritorio documentar bajas . Su nuevo cargo en el Estado Mayor Conjunto de la brigada era un cambio que no le conviene, porque él estaba orgulloso de sus funciones de la compañía de fusileros y tenía un cierto deseo de volver al comando básico de infantería. Esta distancia de la línea principal de resistencia dio el teniente Caputo una perspectiva diferente del conflicto. Teniente Caputo describió los oficiales superiores como más preocupado por asuntos triviales que estrategia. Por ejemplo: las películas están jugando al aire libre en la noche, con el riesgo potencialmente devastadores de mortero ataques. Teniente Caputo también fue testigo de cadáveres enemigos están atesorados como trofeos de caza, y se muestra fuera de los generales. También describe cadáveres estadounidenses llevan evidencia de Viet Cong tortura.
En la tercera parte, "En la Muerte Gris Tierra," el teniente Caputo es reasignado a una compañía de fusileros. Describe el Ejército de Vietnam del Norte y el Viet Cong como feroces guerreros y hábiles y por haber ganado el respeto a regañadientes de los soldados estadounidenses. Teniente Caputo describe sus compañeros marines como habiendo dejado deseando, épicas de la Segunda Guerra Mundial batallas de estilo; habían aprendido a detectar trampas explosivas , a la lucha contra la agachadiza común, y de peinar la selva en busca de enemigos bunkers y sus raciones. Teniente Caputo participó en estas operaciones, hasta que las tropas bajo su mando abortaron órdenes y dispararon dos sospechosos deliberadamente. Teniente Caputo asumió toda la responsabilidad por el incidente y se enfrentó a una corte marcial . Finalmente, fue relevado de su mando y los cargos fueron retirados. [ 3 ] Lt. Entonces Caputo fue reasignado a un campo de entrenamiento en Carolina del Norte y, finalmente, recibió una baja honorable del servicio.
En el epílogo, casi diez años después del final de su período de servicio, Philip Caputo volvió a Vietnam como una guerra periodista para un periódico. Viejos recuerdos de sus experiencias de la guerra y sus compañeros inundan su mente mientras los testigos de la caída de Saigón a las tropas de Vietnam del Norte . Caputo dejó Vietnam el 29 de abril de 1975.
Una posdata publicado en 1996 detalla algunas de las ansiedades Caputo experimentó al escribir el libro de memorias, y las dificultades que había manipulación de su fama y notoriedad después de su publicación.
martes, 1 de abril de 2014
Enciclopedia online de violencia masiva
Internet se ha convertido en el lugar donde todo se puede encontrar. Desde que apareció la Wikipedia, la principal enciclopedia 'online' abierta a la participación de cualquiera que quiera compartir sus conocimientos (o sus ganas de divertirse a costa de la credulidad de los demás) han surgido las más diversas páginas que recopilan información sobre los más diversos temas.
Ahora, los estudiantes, los curiosos o la gente que busque simplemente conocer más el mundo en el que vive; pero también ONG, expertos en derecho internacional, politólogos y periodistas disponen de una nueva herramienta, la Enciclopedia de Violencia Masiva. En este caso, no se basa "en la participación espontánea de los internautas", sino que es un compendio de artículos elaborados por investigadores, académicos y doctorandos en la materia. "Esto otorga fiabilidad al proyecto", indica su director, el historiador y politólogo Jaques Sémelin.
MÁS INFORMACIÓN
La 'Wikipedia' de los crímenes
La web es una iniciativa lanzada en 2004 por el Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales de París junto con otras instituciones francesas y alemanas y está accesible en la Red desde hace unos días. Documenta y clasifica, en inglés, el conocimiento histórico sobre los crímenes, organizado por continentes, países y épocas, al tiempo que ofrece descripciones y análisis. Contiene índices cronológicos, estudios de casos concretos, contribuciones analíticas sobre violencia socio-política, un glosario de los términos más usados en estudios de genocidio así como análisis teóricos escritos por los autores más representativos en este ámbito.
Algunos de los artículos aún no aparecen completos. Según los autores, este retraso responde a los estrictos procedimientos científicos y académicos que siguen a la hora de elaborar los documentos. "Hemos querido convertir la enciclopedia en una web de referencia internacional para extender el conocimiento de la violencia masiva", subraya Sémelin.
El nombre de la enciclopedia no está elegido al azar. Los autores descartaron los términos "genocidio" y "masacre" porque creen que no designan todos los tipos de violencia de grupo, por lo que optaron por el de "violencia masiva". Con este término pretenden hacer referencia "al fenómeno humano de la destrucción colectiva por causas culturales, religiosas, sociales y políticas", añade Sémelin, que considera que el término se refiere a la violencia que sufre la población civil, "tanto en tiempo de guerra como de paz". Además de completar la información pretenden dar otro paso y traducir los textos de cada país a su lengua para que así pueda consultarla cualquiera en cualquier parte.
Mapa de Europa de violencia masiva
De entre los temas que hacen de la Guerra Civil española un tiempo histórico abierto, polémico y controvertido, prevalece el de la violencia ejercida en las retaguardias desde julio de 1936. El pasado de asesinatos, fusilamientos, fosas comunes, cárceles legales o clandestinas, torturas, incendios, campos de concentración y de trabajo forzoso aún hoy es elemento primordial del interés público sobre el enfrentamiento civil y, para muchos, constituye la sublimación de la Guerra Civil (Rodrigo, 2008). Pero poco cabe sorprenderse. La violencia en retaguardia, esa hija “necesaria” e “inevitable” de cualquier proceso bélico —y más, si es una guerra civil—, es un elemento crucial a la hora de explicar la guerra española por más que, en una escala global, ésta no sea tan relevante, ni desde un punto de vista tecnológico, ni en cuanto a pérdidas humanas como otros conflictos bélicos del siglo XX (Graham, 2006: 11). Y lo es, fundamentalmente, porque la violencia azul y la violencia roja —según los clásicos cánones cromáticos—, la franquista y la republicana —la terminología consuetudianariamente más aceptada—, la golpista y la revolucionaria, marcaron las vidas de miles de personas, mucho más que las operaciones militares.
Aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles de manera directa al conflicto corresponden a las violencias en retaguardia, no a las bajas en los frentes bélicos. Y de hecho, durante los últimos seis meses de 1936 y, posiblemente, hasta bien entrado 1937, la causa de mortandad más importante en España no fue la guerra cuanto la violencia, la limpieza política desencadenada en las retaguardias. Para miles de personas, donde no hubo combates militares, la primera tuvo como única expresión la violencia (con sus múltiples adjetivaciones: política, social, religiosa, económica) y el terror. No fue locura colectiva. El asesinato en masa contemporáneo se caracteriza, siguiendo a Bauman, por la práctica ausencia de toda espontaneidad: destaca, ante todo, por su intencionalidad (Bauman, 1997: 118). De la misma manera, el encarcelamiento, la tortura o el asesinato de sacerdotes o jornaleros, militares o “burgueses” en las retaguardias tuvieron su propia utilidad, sus propias normas, sus propias lógicas.
Ahora, los estudiantes, los curiosos o la gente que busque simplemente conocer más el mundo en el que vive; pero también ONG, expertos en derecho internacional, politólogos y periodistas disponen de una nueva herramienta, la Enciclopedia de Violencia Masiva. En este caso, no se basa "en la participación espontánea de los internautas", sino que es un compendio de artículos elaborados por investigadores, académicos y doctorandos en la materia. "Esto otorga fiabilidad al proyecto", indica su director, el historiador y politólogo Jaques Sémelin.
MÁS INFORMACIÓN
La 'Wikipedia' de los crímenes
La web es una iniciativa lanzada en 2004 por el Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales de París junto con otras instituciones francesas y alemanas y está accesible en la Red desde hace unos días. Documenta y clasifica, en inglés, el conocimiento histórico sobre los crímenes, organizado por continentes, países y épocas, al tiempo que ofrece descripciones y análisis. Contiene índices cronológicos, estudios de casos concretos, contribuciones analíticas sobre violencia socio-política, un glosario de los términos más usados en estudios de genocidio así como análisis teóricos escritos por los autores más representativos en este ámbito.
Algunos de los artículos aún no aparecen completos. Según los autores, este retraso responde a los estrictos procedimientos científicos y académicos que siguen a la hora de elaborar los documentos. "Hemos querido convertir la enciclopedia en una web de referencia internacional para extender el conocimiento de la violencia masiva", subraya Sémelin.
El nombre de la enciclopedia no está elegido al azar. Los autores descartaron los términos "genocidio" y "masacre" porque creen que no designan todos los tipos de violencia de grupo, por lo que optaron por el de "violencia masiva". Con este término pretenden hacer referencia "al fenómeno humano de la destrucción colectiva por causas culturales, religiosas, sociales y políticas", añade Sémelin, que considera que el término se refiere a la violencia que sufre la población civil, "tanto en tiempo de guerra como de paz". Además de completar la información pretenden dar otro paso y traducir los textos de cada país a su lengua para que así pueda consultarla cualquiera en cualquier parte.
Mapa de Europa de violencia masiva
De entre los temas que hacen de la Guerra Civil española un tiempo histórico abierto, polémico y controvertido, prevalece el de la violencia ejercida en las retaguardias desde julio de 1936. El pasado de asesinatos, fusilamientos, fosas comunes, cárceles legales o clandestinas, torturas, incendios, campos de concentración y de trabajo forzoso aún hoy es elemento primordial del interés público sobre el enfrentamiento civil y, para muchos, constituye la sublimación de la Guerra Civil (Rodrigo, 2008). Pero poco cabe sorprenderse. La violencia en retaguardia, esa hija “necesaria” e “inevitable” de cualquier proceso bélico —y más, si es una guerra civil—, es un elemento crucial a la hora de explicar la guerra española por más que, en una escala global, ésta no sea tan relevante, ni desde un punto de vista tecnológico, ni en cuanto a pérdidas humanas como otros conflictos bélicos del siglo XX (Graham, 2006: 11). Y lo es, fundamentalmente, porque la violencia azul y la violencia roja —según los clásicos cánones cromáticos—, la franquista y la republicana —la terminología consuetudianariamente más aceptada—, la golpista y la revolucionaria, marcaron las vidas de miles de personas, mucho más que las operaciones militares.
Aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles de manera directa al conflicto corresponden a las violencias en retaguardia, no a las bajas en los frentes bélicos. Y de hecho, durante los últimos seis meses de 1936 y, posiblemente, hasta bien entrado 1937, la causa de mortandad más importante en España no fue la guerra cuanto la violencia, la limpieza política desencadenada en las retaguardias. Para miles de personas, donde no hubo combates militares, la primera tuvo como única expresión la violencia (con sus múltiples adjetivaciones: política, social, religiosa, económica) y el terror. No fue locura colectiva. El asesinato en masa contemporáneo se caracteriza, siguiendo a Bauman, por la práctica ausencia de toda espontaneidad: destaca, ante todo, por su intencionalidad (Bauman, 1997: 118). De la misma manera, el encarcelamiento, la tortura o el asesinato de sacerdotes o jornaleros, militares o “burgueses” en las retaguardias tuvieron su propia utilidad, sus propias normas, sus propias lógicas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)